La última actuación de Roxanne Modafferi se dio el sábado pasado cuando enfrentó a una joven Casey O’Neill -de una racha invicta como profesional- y fue ampliamente superada. Pactada como la pelea de su retiro, la competidora reveló en su última entrevista el profundo miedo que sintió de sufrir una conmoción cerebral antes de abandonar el deporte.
Son muchos los factores que llevan al retiro a los luchadores, pero Modafferi ya había aclarado anteriormente que la salud se encuentra por encima del deporte en su vida y no está para sufrir las consecuencias luego de una extensa carrera en Artes Marciales Mixtas (MMA). En diálogo con MMA Junkie, la peleadora explicó el terror que la acechó en la previa de su último combate.
«Empecé a tener dolores de cabeza después de pelear. Así que estaba pasando la mayor parte de mi día estresada, pensando en que iba a ser golpeada y conmocionada«, comentó Modafferi en primer lugar. Después añadió que «finalmente descubrí cómo usar tocados y ese problema mejoró. Pero luego la gente lo tiraba y yo me quedaba atascada, y quiero hacer jiu-jitsu, pero mi cabeza se fija».
En ese sentido, la competidora contó que «la otra vez que estaba entrenando con Lauren Murphy, ella me visitó, y estábamos haciendo jiu-jitsu en nuestro entrenamiento y ella me tenía en un brazo casi, como si estuviera en la parte superior y ella estuviera debajo y no tenía mi brazo, pero estaba presionando mi tocado y la correa era como estrangularme. Fue gracioso, pero apesta».
Sobre el ritmo actual del deporte, «The Happy Warrior» concluyó que «la gente se esfuerza mucho en estos días, como los jóvenes, y solo quiero entrenar este movimiento que aprendimos en clase y alguien más está haciendo otro movimiento y musculando. Estaba así como si mi estilo de entrenamiento no estuviera a la par con ciertas otras personas. Es frustrante. Estaba tratando de encontrar mi ritmo en el entrenamiento y no es lo mismo».