Connect with us

Hola, ¿qué estás buscando?

Elintra.com.arElintra.com.ar

Opinión

100 días, tiempo de cambiar de agenda

Desde del primer día de gestión, el presidente generó un debate público con sus actitudes de desprecio y agresión al sistema institucional

Por Pablo Kosiner

Se cumplieron cien días del gobierno del presidente Javier Milei y si uno se detiene un poco en cual fue la propuesta del debate público del gobierno y la marcha de la economía real encontrará una brecha entre estos dos senderos que cada vez se fue ampliando hasta colocar al presidente en una realidad virtual muy distinta a la que se aprecia desde la evolución económica y social del país.

Desde del primer día de gestión, el presidente generó un debate público con sus actitudes de desprecio y agresión al sistema institucional como ser: su asunción y jura de espaldas al Congreso Nacional, la jura en secreto de sus ministros, agresión pública permanente a los gobernadores, legisladores nacionales, artistas, músicos y todo aquel que se anime a plantear públicamente algún nivel de disidencia respecto su gestión o ideal libertario.

Lo llamativo de estas actitudes es que el nivel de confrontación irracional no lo es solamente con aquellos sectores que de manera más contundente actúan como oposición a su gobierno sino además con aquellos que se habían planteado ser una “oposición dialoguista” dispuesta a darle la gobernabilidad que su situación de fuerza política minoritaria en el Congreso lo ameritaba,

Ahora bien claramente mientras se generaba un debate sobre estos “desprecios institucionales” del presidente, sus interacciones en las redes sociales apostando a una manera de comunicar propia de una campaña electoral mas que de una gestión, sus viajes internacionales sin vinculación con la gestión pero sí vinculados con la reafirmación de su identidad libertaria anarco capitalista reivindicada cada vez que puede y sus creencias religiosas o necesidades espirituales. La dinámica de la actividad económica y social de la argentina va por otro camino.

Como ya anticipáramos en alguna columna de opinión previa, el gobierno destaca como un camino que nos llevará al éxito definitivo una tendencia a la baja de la inflación todavía alta, pero si uno analiza y desgrana los índices e informes de los distintos aspectos de la dinámica de sectores esenciales en Argentina veremos que la recesión y la caída de la actividad lo explica todo.

Podemos partir desde la situación de la capacidad industrial instalada que cayó al 54,6% siendo el índice más bajo desde la pandemia (2020). Respecto Enero del 2023 la caída interanual es de 7,4 puntos porcentuales.

Los bloques sectoriales que se ubican por debajo del promedio general de esta caída son la industria automotriz, la metalmecánica, productos textiles, productos de caucho y plástico, productos del tabaco, edición e impresión y productos químicos.

Esta tendencia a la baja del uso de capacidad industrial instalada puede recibir un empujón aun mayor a partir de la determinación de liberar y bajar impuestos a las  importaciones de determinados productos de la canasta básica. Esta medida ha llevado a alertar a entidades pymes la eventual quiebra de miles de pymes industriales y la destrucción de miles de puestos de trabajo que generará una espiral de las crisis económica y social de los argentinos.

El sector pymes ha denunciado frecuentemente que esta liberación de precios favorecida a demás por la elevación de los costos de producción luego de la devaluación del mes de diciembre y la rentabilidad de los grandes supermercados tuvieron como base la duplicación de los precios de los productos enviados desde las fábricas.

Otro dato que sirve para evaluar la destrucción del poder adquisitivo de los argentinos es la caída del salario real de trabajadores del sector privado registrado (RIPTE), el cual entre el periodo octubre-noviembre/23 fue del 3,5% mientras que en el período Diciembre-Enero/24 la pérdida fue del 27,1%.

Las ventas minoristas de las pymes reflejan un derrumbe del 23,% a Enero/24 cuando a Noviembre/23 habían registrado un crecimiento del 1,3%. En cuanto a la producción manufacturera la caída registrada en los primeros meses del 2024 fue del 19,4% cuando a noviembre del 2023 fue del 4,2% negativa,

Claramente esta realidad dolorosa generará un impacto por mas negativo en los índices de desempleo que se conocerán a futuro pero que ya impactan en nuestra sociedad. Especialistas en la materia anticipan el número más bajo de contrataciones laborales de los últimos 3 años producto de la retracción de la actividad económica. La contracción económica y de los ingresos sumada a la incertidumbre laboral tensionará la demanda de trabajo informal, el privado registrado y empleados públicos.

En este contexto los sectores más perjudicados por el modelo económico del gobierno son los vinculados al mercado interno lo que se ve reflejado en las ramas industriales intensivas en mano de obra.

Entonces, cabe la reflexión sobre la necesidad imperiosa de priorizar en el debate público los datos concretos de esta dura realidad argentina que busca ser ignorada deliberadamente por un gobierno que tiene como estrategia evidente con sus actitudes, generar discusiones sobre la hiperactividad tuitera del presidente, sus insultos permanentes y desprecios hacia el que piensa diferente o la incógnita y hasta algunos sobre el actual destino de sus perros.