SALTA (Redacción) – De los 21 concejales que posee la ciudad de Salta, probablemente sean muy pocos los que pueden destacarse. Si hay uno que rellena el cartón ese es José García Alcázar que se olvidó de la función de representante y pensó que estaba en un escenario o casting televisivo. Cantó acapella, ,incómodo a sus pares y pasó vergüenza.
Con el afán de querer defender a la educación pública y a las universidades nacionales en particular; el concejal capitalino recordó una clásica canción popular de la resistencia argentina. El problema es que terminó cantando y haciendo pasar un pésimo momento a sus pares. El Concejo Deliberante no es un escenario ni un casting televisivo, es donde se hace escuchar la voz del pueblo.
Le pidió permiso al presidente del recinto deliberante de la ciudad para entonar una letra. Manejando todos los tiempos televisivos y de la cámara, el concejal enfoca su mirada al frente y habla al público diciendo que es “para transmitirle fuerza. Es para ustedes y no para los que después quieren desvirtuar lo que uno dice en el Concejo”, justificó García Alcázar.
“Tantas veces me mataron, tantas veces me morí, sin embargo, estoy aquí resucitando. Gracias doy a la desgracia, y a la mano con puñal, porque me mató tan mal y seguí cantando”. La letra es de la canción “Como la Cigarra” de María Elena Walsh. Al terminar de cantar una pequeña parte de la canción dijo “fuerza compañeros y a no aflojar”.
Caras y gestos que hablan por sí solo
A medida que iba recitando las estrofas de la popular canción de Elena Walsh, la incomodidad comenzaba a hacerse ver. Hasta los propios concejales que tienen alguna cercanía a él no podían creer lo que veían. Confundir un lugar institucional y de gran importancia con un estadio o un casting televisivo es algo que rompe todas las reglas de la política.
Observemos la escena. Martín del Frari es el concejal que está sentado al lado de él, prácticamente no lo mira. Al empezar a entonar la primera palabra, Agustina Álvarez se puso la mano en la cara y desvió la mirada. Mientras que, atrás suyo, el joven edil Pablo López optó por levantarse y salir un rato de la sala del Concejo. El resto de los concejales, todos miraron desconcertados sin poder creer lo que veían.
Actitud insólita del concejal García Alcázar porque en la misma sesión había presentado un novedoso proyecto. Pero su show artístico en pleno Concejo desvió la atención y puso la mirada en eso. Propuso que se adhiera a la Ley 8.441 que tiene por finalidad mejorar la atención a las personas con TEA en el ámbito municipal.