El gobernador de Salta, Gustavo Saénz, ironizó este viernes sobre la falta de respuestas del Poder Ejecutivo Nacional en diálogo con las provincias. En este sentido, reveló que no hay entendimiento “en muchas cosas” con el gobierno de Javier Milei. No obstante, el mandatario provincial destacó la tarea de Diego Santilli, ungido ministro del Interior tras su victoria electoral en la provincia de Buenos Aires en los últimos comicios legislativos nacionales.
“Venimos conversando. Seguimos hablando. Todavía no hemos logrado entendernos en muchas cosas, pero Santilli le pone mucha voluntad», destacó Gustavo Sáenz en declaraciones a Radio Mitre. Sin embargo, aclaró: “El poncho no aparece. No estamos pidiendo nada que no se hayan comprometido antes. Estamos pidiendo que lo que hemos firmado en junio, que no afectaba el equilibrio fiscal, se empiece a cumplir”, subrayó.
En esta línea, reiteró: “Esas obras que son tan importantes para el crecimiento de la provincia, si no se hacen, no vamos a poder mostrar el potencial que tiene el norte. No son caprichosas, son para el turismo, para el crecimiento minero”. “Lamentablemente la inaugurará mi tataranieto. Estamos esperando que el poncho aparezca y elegimos creer», ironizó el salteño en diálogo con el periodista Eduardo Feinmann.
Las quejas de Gustavo Sáenz llegan luego de haber visitado Casa Rosada el pasado viernes, en un encuentro con el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el ministro del Interior Santilli, quienes recién asumían en sus funciones. A su vez, unificó sus reclamos con sus pares del Norte Grande, manifestó su voluntad de acompañar “las reformas fundamentales” del gobierno de La Libertad Avanza.
“Todavía no tenemos en claro cuál va a ser. Hay trascendidos, el proyecto no está. No hay que tenerle miedo al cambio, hay que aggiornarse a los nuevos tiempos”, afirmó el gobernador salteño. Finalmente, planteó: “Tienen que estar en la mesa de diálogo todos los actores que crean que sus intereses estén afectados. Falta mucho por hablar y por resolver este tema”, concluyó.