(SALTA) Por Diego Nofal.- La foto de Pablo Kosiner con Sergio Massa no fue una casualidad ni un simple reencuentro de viejos conocidos, sino una señal política que encendió todas las alarmas en el peronismo salteño y nacional. El exdiputado y el excandidato presidencial analizaron el escenario económico y social del país, coincidiendo en la urgencia de frenar el modelo que impone el gobierno libertario.
La reunión se produjo en Buenos Aires y, aunque ambos mantienen una relación de larga data desde la Cámara de Diputados, esta vez la visibilidad fue un mensaje deliberado. Kosiner quiso dejar claro que la unidad del peronismo no es un slogan vacío, sino una necesidad imperiosa para construir una alternativa competitiva de cara a 2027.
La charla con Massa giró en torno a la necesidad de recuperar el diálogo como herramienta política, algo que el oficialismo nacional parece haber descartado por completo. Kosiner planteó que no se trata de sumar dirigentes por sumar, sino de armar un proyecto con contenido federal que realmente represente a las provincias olvidadas.
El exministro de Economía escuchó atentamente los planteos del salteño, quien insistió en que la producción y el trabajo deben ser los ejes de cualquier propuesta opositora. Ambos coincidieron en que el actual gobierno profundiza las desigualdades territoriales y que hay que poner un freno a esa lógica de mercado.
Kosiner rechazó de plano cualquier interpretación que vincule su encuentro con un mandato de Cristina Fernández, aclarando que no va por orden de nadie y que su accionar responde a una convicción personal. «No vamos por mandato de nadie», afirmó el dirigente, despejando dudas sobre una supuesta dependencia política de la expresidenta.
El exdiputado nacional sostuvo que su diálogo con Massa se inscribe en un proceso más amplio de conversaciones con distintos sectores opositores. La idea es que Fuerza Patria Salta pueda representar una alternativa sin limitarse a las estructuras tradicionales del Partido Justicialista.
Tampoco vinculó la reunión con la relación que Massa pueda mantener con el gobernador Gustavo Sáenz, porque «ni hablamos ni entra en juego». El dirigente salteño defendió la necesidad de sostener las PASO a nivel nacional, algo que el oficialismo busca eliminar con argumentos más que discutibles.
Kosiner considera que las primarias son una herramienta de participación ciudadana que no puede ser cercenada por caprichos políticos de corto plazo. La conversación con Massa también abordó la importancia de que la unidad opositora no se construya exclusivamente desde Buenos Aires, sino que incorpore las necesidades de las provincias.
El federalismo fue uno de los puntos centrales del encuentro, con un énfasis especial en las economías regionales y el desarrollo productivo del interior. Parece que alguien en el peronismo todavía recuerda que Argentina no termina en la General Paz.
Kosiner cerró su intervención remarcando que la tarea hacia el año que viene es enorme y que requiere de todos los esfuerzos posibles para construir una opción política mediante el diálogo permanente. El dirigente salteño parece haber entendido que la política argentina no necesita más grietas, sino más puentes, aunque construir puentes en un terreno minado no sea tarea sencilla.